Revista Semana y cómo inmiscuirse en elecciones ajenas

Revista Semana genera escándalo al publicar la ‘investigación exclusiva’ sobre la supuesta relación entre el ELN y un candidato a la presidencia de Ecuador. Al hacerlo, Revista Semana logra convertirse en el tabloide andino. Se presta de megáfono del gobierno colombiano y se convierte en herramienta para la politiquería que no es nueva en la derecha colombiana.

El Ecuador enfrenta unas reñidas elecciones presidenciales el próximo 7 de febrero. El candidato Andrés Arauz, candidato de izquierda, co-ideario y exministro en el gobierno de Rafael Correa, está al frente de las encuestas con posibilidad de ganar la presidencia en primera vuelta. En ese contexto, la Revista Semana decidió tomar partido y, de forma anodina, intentó colocar el mensaje de un supuesto vínculo entre el candidato Arauz y el ELN, incluso asegurando que Arauz es financiado por el grupo subversivo – sin proveer ninguna prueba ni evidencia de semejante denuncia – .  

El giro de Revista Semana para convertirse en un tabloide debería llamar la atención. A lo largo de los años, Revista Semana ha recibido múltiples premios por su labor periodística y ha sido casa de renombrados periodistas. Hace tan solo un año, la Revista Semana recibió galardones cuando a Ricardo Calderón se le otorgó el premio Rey de España. A Calderón se le elogió por su trabajo de investigación sobre las amenazas que recibieron los militares colombianos cuando denunciaban ejecuciones extrajudiciales de civiles y las corruptelas del ejército colombiano.

Pero, a finales del 2020, la Revista Semana cambió su estrategia para convertirse en el ‘Fox News’ colombiano – palabras del mismo Gabriel Gilinski, mayor accionista del Grupo Semana.

Para quienes no lo sepan, Fox News es la poderosa maquinaria de propaganda de la derecha rancia estadounidense. Su modelo de negocio da prioridad a colocar mensajes ajenos a la verdad con el fin de destruir la imagen de opositores y generar miedo en los electores. 

Como consecuencia de este cambio ‘editorial’, Revista Semana tuvo una ola de renuncias de reconocidos periodistas, incluyendo a Ricardo Calderón, quienes decidieron abandonar el barco ante el inminente desprestigio que se venía.

La publicación de Revista Semana titulada ‘Los archivos de Uriel’ del 31 de enero, que pretende relacionar al candidato ecuatoriano con el ELN, cumple con el propósito de llevar a la revista al escándalo. La publicación no tiene un ápice de un trabajo de investigación periodística. No cumple con estándares mínimos del periodismo que requieren que la información sea contrastada, para al menos hacer un esfuerzo de probar la supuesta denuncia. 

Al contrario de un trabajo periodístico, Revista Semana se presta para colocar mensajes del servicio de inteligencia colombiana que de una manera burda se entrometen en las elecciones ecuatorianas.

No sería la primera vez que la inteligencia colombiana coloca este tipo de mensajes, usando como socios estratégicos a la prensa colombiana. El objetivo es enlodar a quienes perciben como sus enemigos: ‘Las autoridades colombianas están preocupadas por su posible triunfo electoral (del candidato Arauz) en Ecuador’ reza uno de los párrafos de la publicación. Difícil pensar que la Casa de Nariño no dio el guiño para que se coloque dicho mensaje, tratando de influir el resultado electoral en Ecuador.

Es deplorable, en todo sentido, que el gobierno colombiano se inmiscuya en las elecciones de otros países y, que para ese fin, coloque falsas denuncias en la prensa.

No es posible pasar por alto que recientemente, el Presidente Duque llegó inclusive a hacer su apuesta por Trump y perdió. Miembros del partido político de Duque no tardaron en acusar a Joe Biden de ser un castrochavista infiltrado. ¿Biden un castrochavista? Biden de comunista no tiene ni un pelo. Pero la histeria que consume al Centro Democrático parece no tener límites.

La derecha colombiana insiste en mantener una narrativa propia de la Guerra Fría. Dividen al mundo entre comunistas y patriotas. La paradoja es que, a parte del Centro Democrático de Duque, solo el PSUV de Maduro, maneja la misma narrativa para atacar a sus contrincantes. A todos los meten en uno de los dos sacos: el del castrochavismo o el del fascismo.

Sin duda, manipular el drama de la guerra colombiana para atacar a sus críticos y opositores es una herencia nefasta que ha dejado el uribismo. 

De la misma manera que se intenta hacer hoy con la publicación de Revista Semana, hace unos años el gobierno de Uribe, intentó vincular a varias personas con la guerrilla. El libreto es exactamente el mismo: un guerrillero cae abatido, se encuentran computadores de su propiedad, agencias de inteligencia usan a medios de comunicación para colocar información que salpica, obviamente, a sus opositores. 

En ese entonces, Uribe despotricaba contra el Presidente Correa aduciendo que protegía a guerrilleros en territorio ecuatoriano y que los computadores del guerrillero Raúl Reyes tenían pruebas de aquello. El mismo periódico bogotano El Tiempo puso su contribución al show, para después tener que disculparse tras publicar una foto montada de un supuesto ministro ecuatoriano con Raúl Reyes. 

Años más tarde, la Corte Suprema Colombiana, en su resolución sobre la investigación en contra del político colombiano Wilson Borja, por supuestos nexos con las FARC, desestimó el uso del contenido de los famosos computadores de Raúl Reyes. Los ‘llamados correos electrónicos de Raúl Reyes’, dijo la Corte, ‘en realidad se desconoce si lo fueron’.  Los supuestos emails de Reyes estaban archivados en formato Word sin ninguna cuenta de correo electrónico que tuviera relación directa’. La misma embajada de E.E.U.U., en los cables de Wikileaks, ratificó que sabía que el gobierno de Uribe utilizó estratégicamente ese material. Pero el daño ya estaba hecho. Colombia y Ecuador pasaron por sus peores relaciones en muchísimo tiempo.

A nadie en su sano juicio se le puede ocurrir que, a Colombia le convenga una relación de antagonismo con Ecuador.  Si se insiste en tener la mirada miope y dividir a todos entre castrochavistas y uribistas, serán los colombianos los que paguen factura. Ni a la clase política ni empresarial colombiana le conviene. 

Mientras tanto,  Revista Semana opta por el show. Para muestra, otro botón: horas después de publicar la ‘exclusiva’, la cuenta de Twitter de Revista Semana trinaba: ‘Allanan sede de partido de Rafael Correa en Ecuador, luego de revelaciones de Semana’. ¡Falso!. El allanamiento se dio en una de las sedes del partido político de Arauz por una denuncia de que se regalaban pruebas para el Covid-19. 

*Luis Ortiz, @LuisOrtizDC, es co-fundador de Voces, un podcast sobre política latinoamericana, con el auspicio de la Escuela McCourt de Políticas Públicas de la Universidad de Georgetown.

carina lakovits